lunes, 20 de septiembre de 2010

Comerciantes preocupados por ventas en fondas del río Claro


En contraparte, los tradicionales comerciantes del recinto Fimaule alabaron el marco de público y los dividendos
TALCA.- Cuentas no muy optimistas sacaron los dueños de las fondas municipales en la capital regional, debido a la lentitud en las ventas y la falta de público debido a, según ellos, lo retirado del lugar en el borde del río Claro. Más aún se sumó que hubo dos polos de celebraciones, ya que existía otro en el tradicional recinto contiguo a la Fital, quienes sí están satisfechos por las ganancias.
María Torres levantaba tradicionalmente su ramada “Las Tres Marías” en la calle 4 Norte, sin embargo, este año debió trasladarse al balneario. Según dijo, el negocio ha sido lento, sin comparación al otro espacio de Fital, donde afirmó que ganaba dinero.
“Allá empezábamos y vendíamos de inmediato. En cambio, acá ha estado sumamente lento y hemos vendido poco. Ojalá el próximo año podamos volver a la Alameda, allá era mejor y nos gustaba mucho”, manifestó.

FONDA OFICIAL
En todo caso, sólo las ramadas pequeñas fueron perjudicadas, ya que la fonda oficial –de la Agrupación de Folcloristas de Talca- tuvo unas jornadas exitosas. Juan Carlos Melo indicó que tradicionalmente funcionan en el Gimnasio Regional y a pesar de haber asumido este nuevo desafío, han tenido buena concurrencia y ventas con lleno total el 17 y 18.
“La gente se ha ido contenta. Tenemos 18 grupos folclóricos que están pasando constantemente por el escenario así que todo bien. Hemos vendido harto y la seguridad ha sido la óptima”, recalcó.

RECINTO FITAL
En contraparte, sin ánimos de quejarse están los tradicionales fonderos del recinto Fimaule. Aseguraron que el año fue exitoso y que ahora, menos que nunca, están dispuestos a trasladarse el borde del río, ya que comprobaron que no es una buena fórmula para atraer al público.
Jaime Miño, dueño de la clásica “Colomiño”, reconoció que no esperaba tanto público como el que llegó. Estaba preocupado por la división de las ramadas pero, a pesar de ello, le aumentó la clientela. El sábado 18, por ejemplo, aseguró que redobló las ventas e incluso tuvo que suspender pedidos. “Si el año pasado vendí 500 vasos de terremoto durante las fiestas, ya llevo más de mil. Acá nunca hemos perdido plata, seríamos mal agradecidos si nos quejamos”, indicó.
Igual opinión compartió el “Baretta chico”, Roberto Belmar, quien tras la muerte de su padre asumió la dirección de la fonda. “Ha estado todo súper bueno y nuestros clientes nos siguieron. El prestigio lo hemos ganado con esfuerzos, mi padre nos dejó esta clientela y tenemos que mantenerla”, señaló.

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