viernes, 10 de septiembre de 2010

Niña murió tras violento ataque de perros en la casa del vecino

Pesquisas de la Policía De Investigaciones (PDI) y el peritaje de autopsia descartaron que la víctima haya sufrido una agresión sexual, tal como lo denunciaron sus familiares

TALCA.- “La violación o cualquier tipo de abuso sexual están totalmente descartados. La causa de muerte es únicamente por el ataque de los animales”. Con estas palabras, el médico legista y perito criminalista de la Policía De Investigaciones (PDI) de Santiago, José Belleti, terminó por aclarar las circunstancias en que una menor de apenas cuatro años falleció salvajemente agredida por perros.

De esta forma, tras una rápida gestión investigativa encabezada por la fiscalía de Talca y la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI de esta ciudad, se terminó por aclarar una de las principales dudas surgidas tras el hallazgo del cuerpo de la víctima, al anochecer del miércoles pasado, al interior de una propiedad ubicada frente a la casa donde la menor vivía con su familia, en la calle 11 Sur, entre 11 y 12 Oriente, sector Paso Moya.

En un principio, si bien el dueño de dicha propiedad, de 86 años, fue inicialmente retenido por los detectives, finalmente se dispuso su libertad a las pocas horas por orden de la fiscalía, tras establecerse en forma preliminar que la menor no presentaba indicios de una agresión de tipo homicida o sexual, dato que fue confirmado tras el peritaje de autopsia. A ello se sumó la certeza científica de que la niña había ingresado por sus propios medios a dicho terreno.

Así lo explicó el fiscal jefe de Talca, Oscar Salgado. “El propietario de la casa fue citado en calidad de testigo, colaboró en la investigación e incluso entregó sus prendas de vestir. No hay ninguna posibilidad que evada la acción de la justicia, porque es una persona que vive en Talca, junto a su familia, y además está retirado en el domicilio de uno de sus hijos. Su versión es que se encuentra con la menor ya en el suelo, sin vida, y cuando aún era atacada por sus perros”, afirmó.

ROPAS CON DESGARROS

Los hechos, según establecieron las diligencias policiales, se registraron cuando la niña ingresó a la propiedad del frente de su casa -más específicamente al patio trasero- a través de una parte destruida de una pandereta divisoria, tras subir y bajar del terraplén de la línea férrea, utilizando un paso no regulado. Dicha zona, aledaña a la vía, es accesible porque la reja metálica que impedía el paso está forzada. Tras entrar al sitio por un costado, la niña habría sido atacada de inmediato por los tres perros que estaban sueltos, aunque los peritajes comprobaron que sólo uno de los animales -del tipo mezcla Pastor Alemán- tenía indicios de sangre probablemente humana en sus patas delanteras.

Al poco rato, en el atardecer del miércoles, Francisco Torres llegó a la propiedad con el objetivo de alimentar a los perros, tal como lo hacía una vez por semana, por cuanto la casa quedó inhabitable tras el terremoto, descubriendo el cuerpo de la niña sobre el pasto. La menor, algunos minutos antes, había salido de su casa ubicada al frente, cruzando la calle, mientras un tío realizaba trabajos reparando una reja y la madre efectuaba labores de casa.

Tras el hallazgo del cuerpo, en el lugar se constituyó personal de la Tenencia Abate Molina de Carabineros. Al poco rato, llegaron detectives de la PDI que realizaron los primeros peritajes, procediendo luego a levantar el cadáver de la niña, que estaba sin ropa. La propiedad quedó con custodia de Carabineros durante toda la noche, por cuanto a primera hora de ayer la PDI retornó al sitio del suceso a fin de buscar las ropas de la niña, encontrando los calcetines, ropa interior, un polerón, pantalón y chalas, en su gran mayoría, con desgarros provocados por la acción de los mismos perros.

RESPONSABILIDAD MORAL

En dicho contexto, los padres y familiares de la menor manifestaron a viva voz sus sospechas de que la niña hubiera sido objeto de algún tipo de agresión sexual. Pero tras la autopsia, realizada por el médico de la PDI que viajó especialmente desde Santiago, se descartó no sólo una violación, sino también cualquier otro tipo de ataque, ya que el cuerpo no presentaba ningún indicio de fuerza de persona adulta y tampoco tenía huellas de arrastre, sofocación o asfixia.

Por ello, el propio doctor Belleti le explicó personalmente a los padres de la menor que su hija había llegado hasta la casa del vecino por sus propios medios, tras salir del hogar en un momento de descuido. Al respecto, el fiscal Salgado precisó que “hay una responsabilidad moral y ética respecto al cuidado de los padres. La madre señala que ella había mantenido cuidado durante la tarde y que la niña había salido a jugar, señalando que el cuidado personal estaba bien hecho”.

Respecto al dueño de los perros, destacó que “los animales estaban al interior de un predio, lo cual podría no ser constitutivo de delito, aún cuando se ataque a una persona. Hay líneas de investigación que vamos a agotar, como si existe o no la figura de un grave descuido culpable respecto al cuidado que se debe tener con los perros en cualquier hora, aunque la más grave ya fue aclarada”.

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