domingo, 24 de octubre de 2010

Minero talquino tuvo su fiesta completa

33 cuecas coronaron las celebraciones y homenajes por el regreso de José Henríquez González a su tierra. Autoridades regionales y comunales le agradecieron la lección brindada al mundo entero

TALCA.- En todo momento José Henríquez González habla de Dios. El minero talquino que fue parte de la epopeya vivida por los 33 trabajadores en la mina San José en Copiapó, agradeció la posibilidad que ha tenido en las últimas semanas de poder llevar su palabra a todo quien lo ha escuchado.

“El agradecimiento al Señor es mi tema, es de lo que yo quiero hablar, así es que cuado lo haga voy a hablar de Dios, por la gratitud que tengo y por lo que Él hizo ahí, es algo maravilloso y grande”, dijo el minero.
Y ayer no fue la excepción, sobre todo porque el escenario era el propicio: las actividades de celebración y homenaje por su regreso a Talca que organizó el grupo folclórico Tolpán y a las que se sumaron las autoridades municipales y regionales, que quisieron testimoniar con su presencia la hazaña, la fuerza, el coraje y la fe demostrada por este talquino en la adversidad de ese encierro obligado por casi 70 días en el fondo de la mina.
A ratos muy emocionado por las expresiones de cariño de sus cercanos y los no tanto, pero fundamentalmente feliz por estar viviendo estos momentos, José Henríquez concurrió junto a su familia a la misa que ofició el obispo de Talca, monseñor Horacio Valenzuela, en la capilla El Sagrario de la Catedral de la capital regional. “Una enseñanza es que todo esto giró en torno a Jesucristo. El que quiera creer que crea, el que quiera oír que oiga, pero todas las coincidencias y los mensajes habla que en el fondo de la mina no eran 33 sino 34, porque Cristo estaba ahí también con ellos. José Samuel fue muy importante porque ayudó a hacer presente al Señor ahí”, destacó el obispo talquino en la misa.

CUECAS PARA EL MINERO
Las actividades de homenaje continuaron en la Plaza Cienfuegos, hasta donde llegó una buena cantidad de familiares, amigos, vecinos y conocidos del minero, además de autoridades como el intendente regional Rodrigo Galilea, y los alcaldes de Talca y San Clemente –comuna de nacimiento de Henríquez-, Juan Castro y Oscar Gálvez, respectivamente, además de concejales y seremis.
Allí se destacó, por parte de los oradores, su amigo Luis Cabello, el alcalde Juan Castro y el intendente Rodrigo Galilea, las condiciones humanas del minero, el testimonio de fe y fortaleza espiritual, la humildad y sencillez, y sobre todo las ganas de vivir que demostró en el lugar donde estuvo encerrado tanto tiempo.
El alcalde de Talca le informó que será reconocido públicamente, en otra ceremonia, con el título de Ciudadano Ilustre, mientras que el alcalde de San Clemente confirmó que José Henríquez será declarado Hijo Ilustre en concejo extraordinario este lunes para homenajearlo en esa comuna el próximo domingo.
El broche de oro lo pusieron los conjuntos folclóricos, uno de ellos en que participó activamente el minero, con 33 cuecas en honor a su historia de vida, pero no sólo la que lo hizo conocido desde que quedó encerrado en la mina San José, sino que esa que nos dice que ha sido un hombre de verdad.

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