miércoles, 24 de noviembre de 2010

Empresarios de buses maulinos apuestan por conducción segura

Los dueños de flotas regionales aseguran que el descanso adecuado de los conductores y el correcto estado de las máquinas evitan que se generen accidentes de tránsito

TALCA.- Un descanso adecuado de los conductores y un estado óptimo de la maquinaria, son clave para los dueños de empresas maulinas de transporte para efectuar desplazamientos seguros y evitar accidentes como el ocurrido ayer en El Monte, donde fallecieron –hasta el cierre de esta edición- 19 personas. Son enfáticos en recalcar que si ambos factores son descuidados o no constituyen el eje central del servicio, pueden registrarse fatídicas consecuencias.
El empresario José González -de la flota Talca, París y Londres- recalcó que es necesario vigilar las horas de conducción de los choferes, conocer cuántas de trabajo tienen, si han tomado los días de descanso y si realmente adoptan conductas de relajo en las mínimo ocho horas entre cada jornada de desplazamiento.
“Nuestros buses están todos los días sometidos a revisiones mecánicas y diariamente llegan a nuestras oficinas en Talca. Tenemos mecánicos estables dentro de nuestra empresa y hay chequeos diarios. Lo otro importante es que como la empresa es chica, estoy el 90% del día en nuestro centro de operaciones vigilando el máximo de cuidado. Lo importante es que los estándares de seguridad sean altos”, profundizó.
Tal posición compartió el empresario linarense Jaime Bravo –Linatal- quien subrayó que privilegia la seguridad tanto de los trabajadores como la de los pasajeros. Aseguró que los choferes no operan más allá de las horas que les corresponde, es decir, manejan cuatro y descansan dos o tres, luego regresan y no toman el volante hasta el otro día.
“La mantención de las máquinas es diaria por lo que pueden estar totalmente seguros nuestros pasajeros y viajar tranquilamente. La atención de mi empresa es muy personalizada, ando siempre al tanto de los terminales y todos los sectores para que el servicio sea como corresponde… A los conductores los envío a exámenes periódicos a la Mutual de Seguridad. No tomo ninguno antes de que se realice exámenes, y es la Mutual quien los evalúa si están en condiciones de ser conductores de buses o no. Acá están en juego vidas humanas”, manifestó.

DESPLAZAMIENTOS
Sin embargo, no sólo en las empresas recae la responsabilidad de fiscalizar las conducciones y transporte seguro, sino que las policías y los organismos estatales están alertas frente al tema y realizan constantes inspecciones para evitar la ocurrencia de algún tipo de accidente.
El jefe de la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) de Carabineros, capitán Eduardo Del Río, explicó que se controlan las bitácoras y los tiempos de viaje a través de los sistemas de GPS exigibles en las máquinas, con los que se puede fiscalizar la velocidad y el periodo de conducción. Además, el uso voluntario del cinturón de seguridad por parte de los pasajeros, el que es recomendado por la autoridad. Cada uno de estos controles se realiza en rutas e inspecciones técnicas en terminales. “La mayoría, casi la totalidad, cumplen con las normas exigidas. Es decir, andar con la documentación al día, las normas de horario y velocidad, pero siempre hay situaciones sorpresivas que no tienen directamente ingerencia con un accidente”, resaltó.
En cuanto al diseño de las barreras de seguridad indicó que están estandarizados y absorben impactos de vehículos livianos. Sin embargo, las metálicas que comúnmente se aprecian en la ruta, no soportan choques de vehículos de grandes dimensiones –un camión y un bus- por lo que sería optimo que fueran elementos de concreto, que permiten que los móviles no sobrepasen la calzada.
“No hay vulnerabilidad de la ruta, sino que los accidentes que ocurren son netamente nocturnos. La mayoría de los buses que van a Santiago pasan por Talca entre las 5.00 y las 6.00 horas. Los accidentes ocurren en ese momento porque es una hora biológicamente inductora del sueño. No es un problema de diseño vial”, explicó el capitán Del Río, junto con recalcar que el mejor fiscalizador es el pasajero.

AUTORIDAD
La Secretaría Regional Ministerial de Transportes y Telecomunicaciones también realiza fiscalizaciones continuas a las distintas líneas de buses de la región en terminales, carreteras y vías urbanas, donde la mayor falla detectada es en el tacómetro de control de velocidad. Sobrepasan los límites establecidos y ello conlleva a cursar multas del Ministerio y de Carabineros.
“En buses urbanos tenemos una media cercana a los 18 años de antigüedad, mientras que los interprovinciales deben modernizarse por la competencia. Los buses que van a Santiago y otras zonas, tienen una data de vida no muy alta, pero igual vamos controlando permanentemente los dispositivos electrónicos y los implementos de seguridad de las máquinas”, aclaró el seremi del ramo, César Muñoz

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