miércoles, 24 de noviembre de 2010

¿Existe interés por cuidar el patrimonio cultural de la comuna?

Retiro de un cañón que marca en la avenida Cancha Rayada uno de los hechos históricos más importantes ocurridos en la capital regional, preocupó al pensar que se trataba de un robo. 

TALCA.- Primero fue el saqueo de esculturas post terremoto, luego el robo de la estatua de la Loba Capitolina y ahora el retiro, producto de un accidente automovilístico, de un cañón, que a pesar de no ser monumento, marca en la Avenida Cancha Rayada de Talca uno de los hechos históricos más importantes ocurridos en la capital regional durante el proceso emancipador de nuestro país: la batalla del mismo nombre.
Al principio se pensó en un nuevo robo al patrimonio cultural e histórico de la ciudad, puesto que ese cañón fue colocado en una pequeña placilla de la Avenida Cancha Rayada en el año 1979, con el objetivo de testimoniar la batalla ocurrida en marzo de 1818 entre patriotas y realistas, que antecedió el triunfo y la concreción de la independencia lograda en la batalla de Maipú un mes después.
Esta situación alertó a las policías y al propio alcalde de la comuna, quien en principio se sorprendió y prometió indagar antecedentes sobre esta noticia, lo mismo que hizo inmediatamente de comunicado este hecho personal de Carabineros.
La situación se dilucidó con el correr de la jornada, porque los propios vecinos de la placilla donde estaba este cañón, contaron que hace algunos días, de madrugada, un camioneta se subió a la vereda con un resultado poco destacable: un escaño fue arrasado, lo mismo que las piedras que sostenían el cañón, que fue a parar unos metros más lejos.
Los vecinos relataron que al día siguiente personal de la municipalidad de Talca llegó al lugar para llevarse el cañón. Conclusión: ayer por la tarde finalmente se supo que el artefacto está guardado en el cuartel urbano de la municipalidad a la espera seguramente de retornar a su lugar de origen.

DETERIORO PATRIMONIAL
La situación, que finalmente puede parecer anecdótica, no deja de ser un ejemplo más del deterioro patrimonial e histórico que ha venido sufriendo la capital regional, y no sólo desde el terremoto, aun cuando los hechos más públicos se han presentado luego de la catástrofe.
Sólo un ejemplo. En este mismo hito existía una placa de bronce, redonda, con el escudo nacional. Esa placa ya no existe, porque fue arrancada de su lugar.
Las reacciones por hechos como éste no se dejan esperar de parte de autoridades, expertos y particulares, aun cuando el resultado siempre es el mismo, la destrucción y el abandono, amparados desde la incultura de la población hasta cierta desidia de la autoridad.
Consultado el alcalde por la responsabilidad del municipio en la protección de hitos como este cañón o la misma Loba Capitolina –de la que aun no existen antecedentes claros-, dijo que habrá que revisar el estado en que están muchos de estos monumentos en la ciudad para encontrar la forma de asegurarlos y evitar que el patrimonio se siga perdiendo o deteriorando.

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