miércoles, 10 de noviembre de 2010

Lluvias primaverales poner en riesgo producción frutícola

A los problemas de rentabilidad por el bajo tipo de cambio, se suman las posibles pérdidas en la fruta por el daño de las precipitaciones tardías. Lo que también ataca a la rentabilidad por el aumento en costos

TALCA.- Mientras la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) y autoridades de gobierno trabajan para impulsar la competitividad del sector, a través de la recién instaurada mesa ‘Impulso Competitivo’ que lanzó ayer el Ministerio de Economía, los productores de fruta de la región se las ingenian para no perder mayor productividad ni rentabilidad de sus productos gracias a las atípicas lluvias caídas durante noviembre.
Si bien reconocen que las precipitaciones del reciente fin de semana no causaron mayores pérdidas, la situación podría empeorar de seguir con aguaceros pasado la segunda quincena de este mes, sobre todo pensando en que los pronósticos anuncian lluvias hasta diciembre.
Así lo dio a conocer el director de Fruséptima, Felipe Espinoza, quien adelantó que “las precipitaciones  a partir del 20 de noviembre en adelante van a ser muy críticas porque es cuando la mayoría de los productores empieza a tener las frutas en condiciones de  madurar y de tener azúcar y al tomar azúcar hace que se parta con la humedad, por tanto va a ser un año difícil pensando que ya está pronosticado lluvias hasta fin de año”, dijo.
Al respecto, la Asociación de Exportadores de Chile (Asoex), precisó que a nivel país lo manzanos, cerezos, kiwis, duraznos, damascos y uva de mesa, resultaron con algún tipo de daño a raíz de las últimas precipitaciones.

RIESGO
El científico del Laboratorio de Ecofisiología del Centro de Pomáceas de la Universidad de Talca, Álvaro Sepúlveda, explicó que  el principal efecto de las lluvias primaverales sobre los frutales tiene relación con generar un ambiente propicio para aparición de enfermedades fungosas, como los hongos, o causar partidura, queson fisuras en la epidermis de la fruta.
“De seguir las aguas lluvias podría aumentar la presión de estas enfermedades, que de no ser controladas podríamos ver el incrementado del descarte de manzanas de exportación. En cerezos una impredecible pérdida de fruta. De ser más allá del 15 de noviembre podrían afectar el tamaño potencial de la fruta a cosecha, (así como temperaturas excesivamente altas podrían alterar su maduración)”, precisó el experto.

RECOMENDACIONES
El profesional del Centro de Pomáceas, precisó que para controlar las enfermedades, las medidas inmediatas son: “La realización de aplicaciones de fungicidas y prácticas que reduzcan las condiciones favorables para el desarrollo del hongo, como controlar las malezas”.Mientras que para reducir la partidura en cerezas, “muchos huertos despliegan una carpa sobre los árboles a modo de paraguas en vísperas de un evento de precipitaciones. Lasaplicaciones de cloruro de calcio (CaCl2) también reducen el daño. A nivel delaboratorio, hemos cuantificado una disminución en más de un 50% de frutapartida al utilizar CaCl2”, puntualizó Sepúlveda.
Datos importantes a considerar si según el Censo 2007 de Odepa, la superficie plantada de manzanos en el Maule alcanza el 60% del total nacional, en cerezos es del orden del 55% y kiwi 62%. 

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