martes, 9 de noviembre de 2010

¿Quién tiene la culpa por el retraso en asignación de subsidios en el Maule?

Autoridades se defienden argumentando que el terremoto fue tan disperso en la zona que ha sido complicado organizar la demanda. Municipios apuntan sus dardos a la excesiva burocracia del Serviu.

TALCA.- Como una verdadera bomba cayó en la Región del Maule las cifras dadas a conocer por el propio Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), que al hacer una evaluación que desglosó la entrega de subsidios de reconstrucción en el territorio afectado por el terremoto y maremoto al 31 de octubre, ubicó a la zona como la más retrasada en este proceso.
Según el informe, la Región de Valparaíso lidera la entrega de soluciones con un 98 por ciento, mientras que el Maule sólo registra un 53 por ciento de la meta estimativa planteada por la autoridad, que llega a 22 mil 205 subsidios cuando termine el 2010. Hasta la fecha, en la región se han asignado 11 mil 793 soluciones habitacionales para los distintos tipos de problemas presentados luego de la catástrofe.
Estas cifras encendieron la polémica sobre el real avance de la reconstrucción de viviendas en la Región del Maule y apareció de inmediato la pregunta: dónde está el cuello de botella que está retrasando la asignación de subsidios, para que los cerca de 50 mil damnificados que necesitan una solución habitacional puedan finalmente tener su casa.

TERREMOTO DISPERSO
La seremi de Vivienda y Urbanismo, Clarisa Ayala, explicó que el principal problema para agilizar el proceso de asignación de subsidios en la región, fue el daño que generó el terremoto y maremoto en el Maule. “Tenemos una región rural de amplia superficie, donde el terremoto tuvo un daño atomizado. Tenemos daño de cordillera a mar por todos los pueblos, lo que genera bastante dificultades para tener el registro de damnificados –que se cerró hace dos meses- y también articular la oferta y la demanda, es decir, que las personas sean capaces de postular a los distintos tipos de subsidios. También que empresas inmobiliarias y EGIS vengan a nuestra región y lleguen a las zonas más apartadas donde habitualmente no se generaban proyectos de construcción en tiempo normal”, explicó la autoridad.
El argumento de la seremi fue reforzado por el intendente Rodrigo Galilea, quien aseguró que no son comparables las cifras de esta zona con las otras regiones, principalmente porque el terremoto generó distintos problemas en cada una de las áreas afectadas. “Tener que solucionar el problema en los campos es un trabajo bastante más arduo, que lleva más tiempo de organizar, pero en lo cual hemos visto que las municipalidades están más comprometidas. Ya se va a haber un resultado y una progresión más rápida en la concreción de este tipo de subsidios”, dijo la autoridad regional.
Tanto el intendente como la seremi dijeron que lo importante es que a dos meses de cerrado el registro de damnificados, hay soluciones asignadas para un 20% del total de personas que requieren de una vivienda en el Maule, lo que consideraron un verdadero avance. “Es una cifra importante”, se defienden las autoridades.

CUELLOS DE BOTELLA
Sin embargo, hay otros actores de este proceso que tienen una mirada bastante más crítica acerca del proceso de asignación de subsidios habitacionales, como ocurre en el caso de los municipios. El presidente regional del Capítulo de Municipalidades del Maule, Iván Riveros, criticó la excesiva burocracia del Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) y la falta de coordinación de esta entidad con los que muchas veces son los que organizan a las personas para generar la demanda: los municipios.
“No se ha definido lo que pasará en el borde costero, donde hay mucha gente esperando por una solución. En la zona patrimonial no está la reglamentación para poder recepcionar las viviendas que son de adobe. Y lo más complicado, muchas veces, es el cambio de ordenamiento e instructivos de parte de la autoridad y la petición de documentos que muchas veces la gente no tiene. Hay un excesivo centralismo de parte del Serviu”, se quejó el alcalde de Maule y representante de los ediles de la región.
Al respecto, el intendente Galilea dijo que se ha ido avanzado en destrabar algunos nudos que se visualizaron a poco andar del proceso, como por ejemplo, la demora que se produjo en algún momento en las direcciones de Obras de los municipios para aprobar cada proyecto de vivienda tipo, el que ya está subsanado y funcionando adecuadamente.
Las empresas de gestión inmobiliaria social (EGIS), que son las que están trabajando hoy fuertemente en el tema de organizar la demanda para conseguir subsidios de reconstrucción, señalan que el proceso en sí es lento, ya que efectivamente son estas empresas las que deben llevar todos los proyectos en condiciones para ser ingresados en el Serviu, lo que por cuestiones de distancia, tiempo y recurso humano, no siempre se puede hacer con la celeridad que se requiere. “Hay múltiples soluciones para múltiples problemas, las que han ido algo lentas. Pero nuestra percepción es que en este momento se está acelerando el proceso y están rindiendo frutos todas las modificaciones reglamentarias que se hicieron para que este tema camine”, dijo Rodrigo Vargas, de la Fundación Kamar.
El ejecutivo dijo que el problema al que se enfrentan mayoritariamente las EGIS es concretar una solución a las personas que quieren instalar su casa en el mismo sitio donde tenían la que se cayó con el terremoto, lo que coincide con lo manifestado por las autoridades en relación a la dispersión del daño que produjo el terremoto en el Maule y que está generando las demoras en la obtención de una solución final.

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